BASES FILOSÓFICAS

Un sabio filósofo francés, el Dr. Edgar Morín, reconocido por sus logros en el campo de la
educación, la bioética y el pensamiento complejo instituyó muy ingeniosamente, los siete
saberes necesarios para la educación del futuro. Incidentalmente, estos siete saberes que
enumera muy magistralmente este insigne y particular pedagogo son coincidentes con la
filosofía de vida y educación del Instituto Bioético Dr. Norman. El primero de los siete saberes
enfoca las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión que caracterizan la condición humana
e este siglo que vive en la incertidumbre del conocimiento que la educación tradicional ha
dejado en todas las disciplinas.

Tomando en cuenta que la diversidad y la complejidad son parte de ese conocimiento, es
imprescindible armar la mente de los participantes de este siglo para el combate vital hacia la
lucidez…. Según el Dr. Morín: “Es necesario introducir y desarrollar en la educación, el estudio
de las características cerebrales, mentales y culturales del conocimiento humano, de sus
procesos y modalidades, de las disposiciones tanto psíquicas como culturales que permiten
arriesgar el error o la ilusión”.

Este estudio que crea la entropía de la termodinámica funcional de las palabras, de la sensatez  
la cordura es similar a la acción termodinámica física que se practica en la medicina natural
para lograr que el organismo reaccione biológicamente en la dirección de la recuperación.

La medicina natural moderna que se practica en el Instituto Bioético Dr. Norman, está basada
en los principios de la medicina natural tradicional más pura y a la vez científica, que se practica
y se enseña en el mundo hoy. Surge de los principios básicos de leyes naturales que rigen el
universo y que son indispensables para la salud del ser humano, de los animales, de la
naturaleza y del planeta.

La medicina universal para las naciones tiene que surgir de la naturaleza vegetal viva, de las
plantas, de las hierbas medicinales, del agua pura, del aire puro y de la armonía de los
sistemas, con el ser humano y su Creador. Cuando esas fuerzas se unen sobre los principios
de las leyes físicas, biológicas y ambientales, los resultados son sorprendentes poderosos en
acción y duraderos en sus efectos.

FUNDAMENTOS CIENTÍFICOS

La base científica de la medicina natural bioética es inmunología aplicada.  Parte de la premisa
o axioma “que nuestro cuerpo rechaza y destruye toda célula extraña proveniente de animales y
de congéneres”.
Tomando esa experiencia científica conocida que ha sido el obstáculo biológico para que la
avidez de la ciencia moderna trasplante todo tipo de órganos animales y humanos a la gente,
podemos concluir que:

1. Cada persona tiene un ADN diferente, específico y una herencia particular que lo hace
distinto y único.

2. Un cuerpo saludable con buenas defensas inmunológicas rechaza y destruye toda célula
animal y humana que penetre esa barrera inmunológica.

3. Consumir carne de animales muertos causa una reacción inmunológica de rechazo y
destrucción que consume defensas, y recursos que de otra manera, el organismo los puede
usar para su salud, bienestar y larga vida.

A tono con esa realidad, la medicina moderna hace trasplantes de humanos a humanos, pero
su éxito está condicionado a que se manipule y se suprima el sistema inmunológico con
inmunosupresores químicos a fin de que el cuerpo rechace y destruya el órgano trasplantado  
Los inmunosupresores químicos acortan la vida y la calidad de vida que la persona vive,
arriesgándola a infecciones recurrentes de todo tipo.

EL MÉTODO NATURAL

En la medicina natural bioética, se evita la necesidad de trasplante, salvando el órgano
afectado a tiempo, antes de que colapse.  Para lograr salvar el órgano y que el organismo se
regenere exitosamente, se deben maximizar las fuerzas inmunológicas innatas.  Para eso, es
menester eliminar de la alimentación y del contacto físico y biológico del enfermo, todo
producto, alimento y contacto con animales que deber ser restringido totalmente.  Eliminando
las carnes y los productos derivados de origen animal, el organismo realiza el proceso de
regeneración celular espontáneamente.

Por esa razón, la curación real de las causas no es necesariamente la desaparición de los
síntomas.  Dicho de otra manera, la medicina que se aplica tratando el síntoma, no es capaz
de curar la causa, aun cuando se vean los síntomas desaparecer.

Debido a que el síntoma no siempre es símbolo del mal que aqueja al paciente; es importante
determinar la causa para tratarla apropiadamente. Esa es la razón de la existencia de la
medicina natural bioética.  Es bioética porque surge de la aplicación de principios inviolables
que son parte del código de la naturaleza.

PRINCIPIOS BIOÉTICOS

La naturaleza se rige por leyes naturales que son inviolables.  Cuando se trata de violar, alterar
y desviar el curso natural de las cosas, se sufren las consecuencias nefastas de cada precepto
que se viola. Una de las más conocidas leyes naturales es la ley de gravedad descubierta por
Isaac Newton. Quien reta esta ley para violarla incurre en serios y graves riesgos. Otra ley
universal es: “todo lo que el hombre siembra es lo que cosecha”.  Por esa razón, todo acto
contra la naturaleza se vuelve contra el hombre mismo, y todo acto contra el hombre es una
ofensa contra la naturaleza, contra el Creador y contra todos sus componentes.  Por esa
razón, la medicina bioética tiene que tener esos tres componentes básicos indispensables:

1. Tiene que ser altamente científica y lógica.

2. Tiene que regirse por las leyes de la naturaleza.

3. Tiene que surgir de la naturaleza vegetal y depender de los remedios naturales como
medicina.

La humanidad ha fallado en seguir las leyes de la naturaleza.  El ser humano ha violado todas
las leyes físicas, biológicas, químicas y morales.  Las consecuencias no se dejan esperar:
enfermedades de todo tipo, epidemias, cáncer, malformaciones congénitas, envejecimiento
prematuro, enfermedades mentales, trastornos ambientales y daño irremediable a la naturaleza
con un gran desbalance ecológico y de salubridad general. Ese es el resultado de la mala
educación moderna.

CONFLICTO NATURAL

A la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) se les ha hecho muy difícil definir lo que es
natural de lo que no lo es, debido a que no tienen una medida clara de donde establecer los
parámetros de una cosa y la otra.  Miles de demandas han prosperado sobre reclamaciones a
compañías de productos que han usado la palabra “natural” en la etiqueta de un producto que
no necesariamente puede ser clasificado de esa manera, habiendo sido procesado o cultivado
de forma no natural.

El término “natural” ha sido usado y abusado en extremo, y la recomendación más reciente de
la FDA, es no usarlo en ningún producto como reclamación de su pureza y de su naturaleza, a
menos que por sus características se pueda identificar de forma obvia y garantizar su pureza
natural. De la misma manera, la medicina “natural” ha sido atacada, perseguida y restringida en
muchos lugares debido a que sus practicantes y proponentes no han sabido defenderla
adecuadamente por falta de preparación educativa científica.

Aristóteles definía la verdad como el hecho de decir que lo que es, es: y que lo que no es, no
es.  Y la mentira como el hecho de decir, de lo que es, que es, que no es; y de lo que no es,
que es.  A pesar de que la filosofía de este gran pensador está muy bien fundamentada, la
ciencia moderna ha creado situaciones metafóricas y reales que ponen en duda todo
planteamiento lógico que a primera vista pueda parecer verdadero, o que realmente lo sea sin
que pueda probarse por el método físico o biológico.
                   
EL AVANCE CIENTÍFICO

La ciencia ha aportado importantes descubrimientos que son necesarios y vitales para
descubrir la verdad que pueda estar oculta en los intrincados laberintos de la vida, pero también
ha violado muchas leyes naturales que debieron haberse protegido para preservar la eco
biología en balance.

Las pruebas de ADN, son un ejemplo de esa contribución tan importante que el proceso
científico de análisis del genoma ha creado para identificar paternidad, tendencias genéticas,
defectos cromosómicos y un sinnúmero más de situaciones legales, científicas, biológicas y
trascendentales para muchos fines que antes no se tenían.

Pero la ciencia también ha creado grandes interrogantes que se debaten en las cortes y en los
círculos científicos sin que se pueda crear un criterio absoluto que permita una legislación
efectiva y vista en todos los casos… Tal es el caso de cuándo comienza la vida humana y el
cigoto se convierte en persona; hay discrepancias entre los diferentes grupos de la sociedad
que defienden diferentes posiciones al respecto…

Ocurren situaciones que obligan a crear criterios claros y definidos. La ciencia y la religión se
enfrentan a retos que terminan en las cortes de justicia donde a veces la justicia se inclina hacia
el lado más fuerte aunque con la decisión se lesionen derechos. Por ejemplo: un ovulo
fertilizado por un espermatozoide que se implanta en el vientre de una mujer que desconoce
quiénes son los que originaron el huevo y la esperma, ¿Cómo puede determinarse la
paternidad del niño en un futuro?

Para cada situación nueva que la ciencia crea hace falta un criterio legal de ética o bioética que
la defina cuando surjan los diferentes cuestionamientos que han de surgir inevitablemente como
consecuencia de las diferentes situaciones que se han de presentar en la vida de la gente y de
los pueblos.

La medicina natural no es la excepción a esa regla y se han presentado casos, y se seguirán
presentando, que se requiere para cuando haya que decidir para que exista previamente una
decisión legal, una ética a seguir y una respuesta bioética que la acompañe para su debido
ordenamiento y procedimiento moral, ético y jurídico.

En esta dirección, el Instituto Bioético Dr. Norman, de Puerto Rico, ha tomado la iniciativa
moral y ética que requieren los juristas para cuando haya que decidir, exista una base lógica y
razonable.

El padre de la medicina moderna, el gran sabio Hipócrates, resumió el problema de la
enfermedad y la medicina de forma magistralmente decisiva, cuando dijo: “Que tu alimento sea
tu medicina y que tu medicina sea tu alimento,” estableció la base clara de la bioética médica
moderna.

La medicina natural pura tiene que validar sobre esa frase histórica, el postulado hipocrático en
toda su abarcadora cobertura: La medicina tiene que ser el alimento y el alimento debe ser la
medicina. En nuestra práctica de casi 50 años hemos visto la validación patente de esa
aseveración científica.  Hemos resumido el proceso curativo al máximo de eficiencia,
acortando el tiempo al mínimo y reduciendo las molestias y los síntomas de enfermedades que
para la medicina convencional no tienen cura.


Bajo la premisa del tratado de Hipócrates, se pueden curar casi todas las enfermedades
conocidas y se pueden evitar muchos de los problemas congénitos que afectan más de un
30% de los niños que están naciendo hoy día.
Tenía mucha razón Hipócrates;  a través de la alimentación la gente se enferma y  por medio
de la alimentación se pueden curar.  Si establecemos el balance adecuado, la gente puede vivir
muchos años sin enfermarse, cuidando su alimentación para que se convierta en medicina
preventiva. Debido a los procesos que han afectado a la industria de la agricultura y a la
preparación de alimentos bajo procesos tecnológicos modernos, la alimentación general de la
población mundial que está bajo riesgo de enfermarse, es de tal naturaleza que no sirve de
medicina ni de prevención.

La fertilización química, la hibridación, la manipulación genética, la utilización de plaguicidas,
pesticidas y métodos químicos modernos de cultivo como la hidroponía y otros, hacen que la
alimentación moderna no alcance los parámetros de medicina.

LA ANTIDIETA

Por lo tanto, hemos tenidos que recurrir a mecanismos innovadores y de gran creatividad
científica para poder utilizar los alimentos disponibles en los mercados mundiales de forma
más segura y efectiva.  Para lograr que la medicina sea el alimento y el alimento sea la
medicina que la gente necesita para curarse, hemos creado lo que llamamos “antidieta”.  
La “antidieta” es la antítesis del proceso alimentario común que practican las sociedades
modernas y que le llaman “la dieta general” que es la costumbre que por tradición siguen los
pueblos y que establece las culturas alimentarias de las diferentes regiones.
La Antidieta no es otra cosa que el ayuno.  Si la premisa es que la gente se enferma por lo que
come, lo lógico es que dejando de comer se cure.  La premisa es correcta; desde tiempos
inmemoriales se sabe que dejando de comer, la gente cura de sus males, achaques y
enfermedades.

Investigaciones recientes de la Universidad del Sur de California, dirigidas por el Dr. Valter
Longo indican que el ayuno cura el cáncer.  Lo que puede curar el cáncer puede curar cualquier
otra enfermedad y efectivamente, esa ha sido nuestra experiencia en casi 50 años de trabajo
en la medicina natural.  Si el ayuno se sustenta con agua pura, tisanas de plantas medicinales,
amino ácidos en forma líquida y frutas enzimáticas, no se hace tan difícil para la gente que se
ha enfermado por comer incorrectamente.  Las frutas enzimáticas son la manzana, que
contiene pectina, la papaya que contiene papaína y la piña que contiene bromelaína.

Se pueden hacer diferentes tipos de ayuno de acuerdo a las necesidades o particularidades del
caso y de la gravedad de la situación.  En nuestra larga experiencia, vimos resultados
extraordinarios, sorprendentes y maravillosos en casos donde la ciencia médica moderna no
tenía recursos de ningún tipo. Dependiendo de la severidad del caso y de la gravedad del
enfermo, se diseña el programa de ayuno, se establece el protocolo de ingesta y las
cantidades en su frecuencia.

En los hospitales se sigue un patrón de ayuno con alimentación intravenosa para estabilizar al
paciente que llega en estado crítico y no se le ha establecido un diagnóstico.  No se le da de
comer hasta que ha salido de la crisis y ha pasado el peligro. El ayuno no es nada nuevo, los
animales cuando se sienten enfermos ayunan, comen hierbas o plantas que el instinto les indica
y si están libres en su hábitat natural, se reponen rápidamente ayunando.

Hemos creado el concepto de ayuno sustentado basado en la experiencia bíblica de Daniel en
la corte de Babilonia (Daniel 1:11), en la experiencia de los israelitas a través del desierto que
comieron maná, y en la preparación de Jesús en el desierto para iniciar su singular ministerio.  
En la biblia, se encuentran muchas de las leyes naturales que debemos observar para evitar
enfermedades, plagas y epidemias.  Allí se establece la alimentación original que requería el
cuerpo humano a raíz de su creación, y se establecen leyes de moral y de higiene que tenían la
intención de evitar muchas enfermedades y problemas que existen hoy día.  También se
encuentran leyes que atañen a la agricultura, a la tierra, a los frutos, a los géneros y al
comportamiento de las criaturas para la preservación de los recursos naturales, la higiene
personal, ambiental y general del planeta y muchas otras leyes relativas a la salud universal.

No podemos pretender curarnos con drogas y medicación química.  La farmacéutica moderna
está orientada a tratar los síntomas y aliviar las condiciones que la gente sufre por su
ignorancia a las leyes de la salud.  Toda droga química tiene efectos secundarios y bajo los
efectos el organismo no puede curar.  El uso y abuso de los antibióticos ha creado cepas de
bacterias fortalecidas (superbacterias) que son resistentes a todo lo conocido y que matan a
muchos por infecciones generalizadas de todo tipo.

En la medicina natural se usan probióticos que fortalecen el sistema inmunológico y aumentan
la capacidad del organismo para resistir exitosamente nuevas  y fortalecidas bacterias, hongos
y virus. Sin embargo, bajo condiciones de ayuno, ayuno sustentado  o alimentación simple, el
organismo despliega sus capacidades regeneradoras y comienza un proceso de
desintoxicación general y de restauración celular. Ese proceso se puede ayudar con plantas
medicinales que lleven fito nutrientes a las células.  Nunca se deben mezclar o combinar varias
plantas a la vez. Toda combinación o formula en que se utilicen más de tres o cuatro plantas
debe descartarse, a menos que haya sido preparada por alguien conocedor de la interacción
química de los compuestos.

Se debe comenzar con una y luego añadir las otras para no recargar el sistema con mucha
química, que aunque sea natural, puede interferir con los procesos inmunológicos y en vez de
ayudar, puede retrasar u obstaculizar la biología de la restauración.  En estos procesos, la
mayoría de las veces, menos es más.
Los procesos curativos de la naturaleza en el cuerpo humano son diferentes a como ocurren en
el laboratorio.  No siempre el organismo sigue el patrón que se observa en el ocular del
microscopio o en la prueba in vitro…. Podemos ayudar a la naturaleza pero no podemos
obligarla a obrar de acuerdo a nuestro criterio.  La naturaleza sigue leyes que ignoramos
aunque invariablemente sigue la línea de menor resistencia. A veces un proceso es abortado
por un lugar que no anticipamos. Por ejemplo: una desintoxicación que esperamos que ocurra a
través del intestino y de los riñones, aflora a través de la piel causando una fuerte erupción que
puede parecer psoriasis o dermatitis cuando en realidad es un proceso de limpieza que no
debe interrumpirse por más fuerte que sea la reacción, porque cuando la naturaleza escogió
esa vía de excreción, es porque no podía usar las otras o de alguna manera estaban
bloqueadas o incapacitadas.

La tendencia de la medicina moderna, es a bloquear la secreción de histamina con
antihistamínicos. Por ejemplo: el Benadryl produce una reducción de la contracción del músculo
liso, haciendo que la difenhidramina  actúe como un inmunosupresor y neutralice la reacción
alérgica, urticante o cinética que provocó la dermatitis, que en el caso que nos ocupa, no era ni
una alergia ni una reacción anafiláctica sino un proceso de limpieza y desintoxicación que la
naturaleza escogió eliminar a través de la piel por razones que desconocemos, pero que
sospechamos que por la naturaleza del toxico, el hígado, el intestino o los riñones no lo podían
realizar. Al administrar el anti-histamínico, se paraliza el proceso y el choque inmunológico
puede ser de tal naturaleza que se amplifiquen los efectos secundarios de la difenhidramina y
que cause un paro cardiaco o un estado comatoso grave, un paro renal y hasta la muerte.

Por esa razón, no podemos imponer una carga más pesada que la que existe y el proceso de
limpieza y desintoxicación deber ser simple, sencillo y lo más lento posible, sin mezclar muchas
plantas o formulas, para evitar reacciones fuertes que asusten al paciente o a sus familiares y
que lo hagan retornar a un hospital y se detenga el proceso curativo de limpieza.  En el hospital
no entienden la diferencia entre una aparente patología y una crisis de desintoxicación y
trataran el caso como una emergencia o condición crítica y tratando de estabilizar al paciente
paralizarán el proceso de limpieza.

LAS COMBINACIONES DE FÓRMULAS

En nuestra experiencia, la combinación de hierbas medicinales y plantas a usarse durante
cualquier proceso curativo deben ser cuidadosamente escogidas para evitar la interacción de
fitoquímicos y la cancelación de los efectos curativos que ocurren cuando se cancelan unos a
otros.  Dr. Norman´s  ha diseñado fórmulas para desintoxicar, para el hígado, la presión
arterial, los riñones, y para la diabetes, que solo combinan algunas plantas cuya acción se
amplifica o se potencia con las otras.  Cada formula contiene un ingrediente activo principal, un
conductor que la protege al área donde va dirigida, un potenciador y en algunos casos un
acelerador molecular que sirve de laxante o desintoxicante para completar el ciclo biológico.

FÓRMULAS COMERCIALES

La mayoría de las fórmulas de plantas en el mercado han sido formuladas siguiendo la logística
de la medicina convencional que suma las propiedades y hace un coctel que actúa como
antibiótico o una vacuna compleja para combatir una fuerte infección.  Sin embargo, cuando se
trata de plantas medicinales no se debe mezclar una planta buena con otra creyendo que se
potencia la formula porque en la mayoría de los casos, unas sustancias cancelan el efecto de
otras.  Por lo tanto, la combinación de muchas plantas, es un grave error que cometen los
fabricantes que no conocen las técnicas curativas ni la interacción de fitoquímicos.  Se suman
plantas buenas reconocidas en base a sus propiedades aisladas en formulas multi-herbarias
que el cuerpo no puede reconocer, analizar, ni utilizar adecuadamente para el fin que se
persigue.  

MÁS SENCILLO PUEDE SER MÁS EFECTIVO

Nuestra recomendación es la de no usar ninguna fórmula de plantas que contenga más de
cinco o seis ingredientes activos.  De esa manera, no se arriesga al paciente a sufrir una fuerte
crisis, o que simplemente, la formula no le sirva de nada como ocurre muy a menudo.  La
tendencia a sumar beneficios es una tendencia humana general.  “Si algo es bueno se mezcla
con algo bueno, eso lo hace mejor”. Pero cuando se combinan plantas o hierbas medicinales
no siempre es así.  Cuando se conoce que una planta es buena para un propósito, úsela
adecuadamente y no la mezcle con ninguna otra hasta que vea sus resultados y sus efectos.  
Esa es la forma en que se deben manejar los tratamientos naturales para ser efectivos, rápidos
y precisos.  Existen combinaciones de plantas que actúan como drogas cuando se mezclan.
Ocultan los síntomas igual que un medicamento químico esteroidal y amordazan al sistema
inmunológico suprimiendo el síntoma que señala una causa.  Otras, se cancelan en sus
propiedades medicinales al combinarse entre sí, perdiendo sus poderes curativos.

MEDICACIÓN NATURAL

Así como el alimento sencillo puede realizar grandes cambios curativos en el organismo, la
medicación herbaria, de igual manera puede ser más efectiva cuanto menos complicada sea
para el organismo.  Cuando una persona está enferma, su sistema energético está altamente
comprometido tratando de combatir la enfermedad y no tiene mucha capacidad de entrar en
complicadas reacciones biológicas para metabolizar una fórmula de alta complejidad química.  
Simplemente la cataboliza o la elimina intacta sin que pueda descomponerla y utilizarla para su
beneficio inmediato.

MILAGROS MODERNOS

Tanto la alimentación simple como el ayuno son instrumentos poderosos de curación que
usados adecuadamente y con una fe bien cimentada y de total confianza en el poder de la
naturaleza y en la voluntad divina, pueden realizar milagros modernos de sorprendentes
resultados.

LOS REMEDIOS NATURALES PUEDEN CURAR

Toda enfermedad puede curar cuando se aplican los remedios de la naturaleza.  No obstante,
nos encontraremos enfermos que no se pueden curar porque su estado general tanto físico
como mental ha sufrido el deterioro extremo que no le va a permitir a ese organismo levantar
defensas curativas.  La mente debilitada en un cuerpo enfermo no puede hacer mucho para su
curación.  Sin embargo, he visto casos donde un rayo de esperanza dado por un profesional
competente y conocedor de la naturaleza humana, encendió la chispa de la fe en un enfermo
desahuciado y lo puso en el camino de la recuperación.

ENFERMEDADES PSICOSOMÁTICAS

La mayoría de las enfermedades físicas tienen su contraparte emocional o espiritual.  Cuando
un paciente enfermo no registra una mejoría grande en los primeros diez días, de inmediato se
debe buscar una causa emocional adjunta.
¿Cómo sabemos que cosas nos enferman? La enfermedad entra al organismo por los ojos,
por la boca y por los oídos.  A través de la vista somos inducidos por la propaganda comercial
a consumir todo tipo de productos que son apetitosos, sabiamente confeccionadas con olores
y formas que nos hacen salivar aun cuando no tenemos hambre.  La vista se complace en
apreciar el buen gusto de los que preparan todo tipo de comidas y golosinas que atraen la
atención y despiertan el apetito. Si la presentación visual viene acompañada de sonido
convincente y de música que apela a los sentidos, el paladar te va a convencer de que lo
pruebes.  En algunos casos, se añade el sentido del olfato y la atracción del olor lo hace más
apetecible.
                    
SE FORMA NUESTRA CULTURA

Con los oídos escuchamos otras cosas que nos pueden enfermar y que entran a la siquis y se
guardan para siempre junto a las imágenes visuales que puedan acompañar una experiencia
buena o mala.  Estas imágenes y sonidos van creando nuestra experiencia vivencial y pasan a
ser parte de nuestra vida y de nuestros valores adquiridos que van formando nuestro carácter y
le dan motivo a nuestras actuaciones y reacciones.
                               
SOMOS LO QUE COMEMOS

Podemos decir que en general, somos los que comemos lo que vemos y lo que oímos y esa
es la base fisiológica de nuestro carácter.  Cuando leemos un buen libro, escuchamos buena
música o comemos una sabrosa cena, estamos alimentando nuestra experiencia de vida y nos
auto-educamos en aquellas disciplinas que nos agradan y nos complacen.

Pero cuando leemos, basura, escuchamos todo lo que se escucha y comemos de todo lo que
está disponible, los resultados de esa cultura no serán los mejores, y nuestra salud física,
emocional y espiritual se verá afectada por la información que recibimos y por la alimentación
que consumimos.  El ser humano está constituido tridimensionalmente por cuerpo, alma y
espíritu.  De la misma manera, el cuerpo está constituido por tres principales sistemas: el
sistema digestivo, el sistema circulatorio y el sistema nervioso.

NUESTROS TRES SISTEMAS REQUIEREN ALIMENTO

Es interesante saber que cada uno de los sistemas tiene entrada y salida, y cada sistema
procesa el alimento de forma diferente.  El sistema digestivo tiene como entrada la boca, el
sistema circulatorio tiene como entrada la nariz y el sistema nervioso tiene como entrada los
ojos y oídos.  La forma en que alimentamos estos tres sistemas determina nuestra salud y
nuestra educación personal a o que se le llama cultura. (véase sección de los tres sistemas)

LA TRANSFORMACIÓN  DEL ALIMENTO EN ENERGÍA

Físicamente, el sistema digestivo alimenta la biología y el funcionamiento de todos los
sistemas y cada sistema recibe la transformación individual de ese alimento procesado a sus
necesidades y complementado con su aportación individual que en el sistema circulatorio es el
aire y en el sistema nervioso es corriente eléctrica.  El sistema digestivo transforma el alimento
en linfa y plasma sanguíneo, el sistema circulatorio transforma el plasma sanguíneo en fluido
néurico y el sistema nervioso transforma el fluido néurico en energía eléctrica, magnetismo y
pensamiento.

Por lo tanto, el alimento básico que consume la gente es un elemento crítico que determina el
bienestar y la salud física, mental y emocional del individuo.  Nuevamente, somos lo que
comemos y nuestro estado de salud actual y futuro está determinado por lo que consumimos
ayer, lo que comemos hoy y que posiblemente comamos mañana

LA PRUEBA DE DIEZ DÍAS

Quien desee poner a prueba si el ayuno cura su enfermedad, solo tiene que someterse a un
experimento de 10 días.  No tiene necesariamente que pasar hambre por 10 días en un ayuno
absoluto.

EL AYUNO

Hemos identificado varios alimentos que pueden ser usados para sostener o sustentar el
ayuno sin que se afecte su eficacia.  Si se saben seguir las instrucciones, si hay un interés
genuino, se puede ayunar sin sufrir los rigores del hambre.  A ese sistema, lo llamamos, Ayuno
Sustentado.  Cuando se sustenta el ayuno con alimentos simples que NO recargan el sistema,
ni aportan más de un cinco a un diez por ciento de la proteína total del consumo, el organismo
puede desarrollar los procesos curativos aunque un poco más lento que en el ayuno absoluto.

Constantemente vemos en la televisión y en revistas especialmente a chefs de cocina,
nutricionistas y vendedores de enseres para la cocina, confeccionando batidos o frappés de
frutas donde se mezclan todo tipo de frutas, vegetales, nueces, quesos, cremas, hierbas
aromáticas y hasta condimentos para preparar estas bebidas supuestamente nutritivas y
energizantes.  Esa práctica es totalmente contraria a los mejores intereses de la salud y aunque
cualquier bebida de frutas sustituye una comida y ayuda a perder peso, las frutas dulces no se
deben mezclar con las acidas ni con semillas ni nueces.  Ocurre fermentación y la fermentación
produce alcohol y es dañino al cerebro y al hígado.

La tendencia de mezclar sabores, colores y texturas no siempre resulta en un buen proceso
nutritivo.  Aunque la nutrición de unos vegetales o frutas parezca que se suman al combinarse,
el proceso de fermentación puede ser tan rápido que el organismo no tenga la capacidad o la
oportunidad de aprovechar esos nutrientes y descomponer sus azúcares  y proteínas para
convertirlo en alimento saludable.
Durante el ayuno esta práctica puede ser desastrosa y cancelar todo los beneficios que el
ayuno ofrece.

No obstante, el proceso curativo, aunque un poco más lento, se irá produciendo en la misma
proporción en que se consuma el alimento: mientras menos alimento se consuma, más rápido
será el proceso y más pronto se verán los resultados.
                            
PUEDE VARIAR EL MENU

Si la persona estaba acostumbrada a comer tres veces al día, puede sustentar el ayuno con
papas (patatas), zanahorias, remolacha (betabel) y consumir frutas enzimáticas como la piña,
la manzana y la papaya.  En la sección del ayuno sustentado se ofrecen recetas variadas, para
preparar estos tubérculos a fin de que la persona tenga un poco de variedad en lo que se hace
la transición y se acostumbra al nuevo régimen alimentario.

ES FÁCIL ACOSTUMBRARSE

Después del tercer día, el organismo se adapta muy bien al nuevo formato alimenticio y
comienza el proceso de desintoxicación y restructuración de todo lo que estaba afectado.  La
sensación de bienestar se va extendiendo por los órganos y sistemas y una inmensa alegría se
apodera de cada célula del organismo.  La euforia de esa etapa es contagiosa y la persona
comienza a sentir los beneficios del cambio.  Desearía que todos a su alrededor ayunaran
también para que sintieran la sensación del proceso que se va manifestando.  Se establece una
lucha para ver quien convence a quien.  Por esa razón, la persona en el ayuno debe
mantenerse aislada de los que siguen comiendo tradicionalmente para evitar caer en la
tentación y echar a perder el proceso que va en marcha exitosamente.

LOS INGREDIENTES

Los ingredientes del ayuno sustentado aumentarán y la alimentación se volverá menos
monótona después del proceso curativo inicial.  Esta primera etapa puede durar tanto como lo
necesite el organismo y algunas personas, cuyos órganos sufrieron daños severos, no
tolerarán que regrese a su antigua costumbre de alimentarse pues el sistema inmunológico
rechazará enérgicamente todo lo que le causó daño y no lo aceptará.

Cada caso es diferente y debe analizarse en sus méritos y particularidades.  Aunque hay reglas
y preceptos generales que son comunes a todos los casos, cada persona responde de manera
singular de acuerdo a su genética, a su historial cultural, clínico y emocional.  Todo tiene que
ver con todo y las diferencias deben tomarse en cuenta como parte de la reacción natural del
individuo en su esencia. Bajo la práctica estricta del ayuno sustentado, las condiciones
existentes que forman síntomas o patologías deben comenzar a desaparecer en un término de
tiempo que puede ser entre los dos o tres días, semanas o meses.  

Dependiendo de la severidad del caso y del tiempo que tenga la condición, la cantidad de
tratamientos químicos, quirúrgicos y complicaciones que hayan ocurrido… toda esa carga
negativa, junto al grado de afección emocional que se haya acumulado, determinarán el tiempo
y la reacción del organismo al ayuno.

El tiempo es el mejor aliado de la salud después del ayuno, que es la medicina por excelencia.  
La prueba óptima es de 10 días cuando la prognosis es simple o reciente.  En diez días se
deben ver resultados que auguren el éxito del tratamiento y de su duración. Si además de la
condición hay sobrepeso, en los primeros diez días veremos el promedio de pérdida de peso
por día, o cuanto disminuye la glucemia, cuánto reduce la inflamación, cuánto disminuye el
dolor, etc. Esos primeros días son determinantes si se siguen las recomendaciones del ayuno
y se sustenta adecuadamente.  En las revistas sobre el ayuno sustentado existe información
abundante al respecto y se ofrecen recetas de cocina para que resulte agradable y variado.

¿CUÁNTO TIEMPO PUEDO AYUNAR?

Tanto como sea necesario y cada caso es diferente.  Algunas personas llevan años en el
ayuno; El Doctor Norman González Chacón ha estado en el ayuno sustentado más de cuarenta
años y los resultados han sido buenos en todos los aspectos.  A los 75 años no sufre de
ninguna condición y a pesar de varios accidentes serios que sufrió en su vida, se mantiene
física y emocionalmente bien.

Todo depende de las necesidades individuales de cada persona, el tiempo que ha estado
sufriendo, las condiciones existentes y la severidad de las mismas.  Existen otros agravantes
que en su momento deben ser tratados simultáneamente porque pueden servir de impedimento
para una total recuperación del enfermo.  Se trata de condiciones emocionales que no se han
resuelto, de traumas espirituales ocultos y escondidos; ofensas y ofensores que no se han
perdonado, fijaciones que han existido y que han lesionado el carácter, la autoestima o el ego.

Ese tipo de enfermedades psicosomáticas si no se han identificado, si existen sin
diagnosticarse ni tratarse, pueden seguir afectando el funcionamiento físico de órganos y
sistemas aun a pesar del ayuno.  El rencor, la envidia, el coraje, el resentimiento, las
frustraciones, la prepotencia, la culpa y el sentido de pena o lastima por sí mismo, son
impedimentos que mientras se alberguen en la mente, no permitirán un proceso curativo
completo de las enfermedades físicas existentes.

Los naturópatas del Instituto Bioético Dr. Norman, están preparados para evaluar si el trastorno
de salud puede tener una base mental, emocional o espiritual que requiera de algún tratamiento
alterno o  ayuda de otros profesionales que puedan atender estos problemas.  Un paciente que
no haya respondido exitosamente al ayuno sustentado en diez días, podrá requerir de atención
especial en su vida personal y puede ser referido al psicólogo, al siquiatra o a un consejero
profesional de ser necesario.  En nuestra larga experiencia vimos muchos casos de este tipo y
cuando se trataron adecuadamente, todas las otras condiciones físicas respondieron de
inmediato con excelentes resultados. Un dolor constante en la espalda, o en la rodilla o en el
brazo, puede tener un origen físico que puede diagnosticarse como artritis, artrosis, lumbago,
bursitis, tendinitis, o desgarre muscular, pero puede ser la respuesta física a una preocupación
que está fija en la mente y que de no ser tratada en su fase emocional, nunca se aliviará en su
parte física. Traumas frustraciones de la niñez hacen su impacto físico en la adultez y causan
problemas fisiológicos visibles que no responden a la medicación.

Un ejemplo de esa experiencia es el caos de una señora mayor que vivía sola, pero saludable y
tranquila en su casa.  De pronto, la hija que vivía en los Estados Unidos le pidió que fuera para
que le ayudara a cuidar sus niños para ella poder salir a trabajar. Doña M. no quería dejar su
país, no quería abandonar su casa, sus amigos y sus costumbres para ir a cuidar niños.  Se
sentía mal de negarse a la petición de su hija, hubiera querido ayudarla, pero no quería
abandonar su ambiente de muchos años.  De pronto, le comenzó un dolor en la rodilla derecha
que le afectaba hasta la cadera.  El dolor era insoportablemente agudo y comenzó a tratarse
infructuosamente con todo tipo de analgésicos y fisioterapia.

El dolor le sirvió para demorar el viaje inevitable que le reclamaba la hija con insistencia.  
Además, según ella, los medicamentos que tomaba para el dolor le causaron una gastritis
severa que requería más tratamientos.  Su mente se debatía entre el deseo de ayudar a su hija
y su comodidad y tranquilidad en su hogar.  Hubiera hecho todo lo posible por ayudarla, pero
sin querer, estaba haciendo todo lo posible por no salir de su casa.  El problema la enfermó y
la enfermedad se convirtió en una excusa para demorar la decisión.  Alguien le recomendó que
buscara ayuda en la naturopatía y allí llegó M. con su problema de rodilla y espalda.  El
naturópata le recomendó algunos analgésicos naturales, calcio y ayuno sustentado.  “Vuelva en
diez días y veremos cómo sigue su problema”. En las dos semanas que le tocó la cita regreso
sin mucho alivio y quejándose de que no dormía bien desde que comenzó el tratamiento natural.

Nos dimos cuenta de su problema y la confrontamos de inmediato.  Ahora no dormía bien
porque el dolor comenzó a aliviarse y le entró la preocupación de curarse y tener que viajar por
no tener el pretexto de la enfermedad.  Quería curarse del dolor pero le preocupaba tener que
viajar y dejar su casa.

LA IRIDOLOGÍA AYUDA

Situaciones como esa ocurren muy a menudo y el profesional de la salud natural tiene en sus
manos instrumentos muy útiles para detectar ese tipo de problema con la iridología.  Es una
ciencia que cuando se domina correctamente, nos ayuda a tener una idea del origen de muchas
patologías que pueden ser descubiertos en su causa pues en el iris del ojo se pueden detectar
estados emocionales, debilidades genéticas, tendencias orgánicas, acumulación de drogas,
formación de placa ateromatosa y muchas otras condiciones que debido a su importancia
fisiopatológica o psicopatológica sean lo suficientemente significativas para marcar huella en el
iris del ojo y alterar los sistemas neurológicos. Siempre habrá un área orgánica que asumirá la
carga física del problema.

Un ejemplo sencillo es la presencia de parásitos intestinales activos que al afectar el sistema
nervioso autónomo intestinal pueden provocar contracciones y dilataciones intermitentes en la
pupila.  Se nota con mayor intensidad en infecciones con el  Áscaris lumbricoides y Trichuris
trichuria debido a que son más activos que la Tenia saginata.

Otra señal que se puede observar a simple vista en el iris del ojo es la calcificación de las
arterias o sales acumuladas que producen un anillo blanquecino en el borde externo de la pupila
con la esclera.  Los síntomas pueden completar un cuadro clínico interesante y de mucha
relevancia para el paciente.

Algunos ejemplos de patologías desde la perspectiva natural:

1.        Abscesos: Cuando la persona o el niño ha tenido un primer absceso, es la señal de que
el organismo no tiene un buen mecanismo de procesar y eliminar ciertas proteínas que son las
que forman el tumor o el absceso.  La forma preventiva y la más rápida para eliminarlo es
eliminando toda la proteína de la alimentación: leche, huevos, granos secos, cereales, carnes,
soya, pollo y quesos de todo tipo.  La desintoxicación sistemática con Detoxiplex cada día y la
aplicación de Sexosterona Progesterona y vapor en el área del absceso, ayudarán
grandemente y acelerarán el proceso de drenaje por la fístula.  La fístula es el hueco que se
abre por donde se elimina el pus que sostiene los residuos de proteínas fermentadas y
descompuestas que formaran el absceso junto a las bacterias que las descomponen.

2.        Amigdalitis: La inflamación de las amígdalas se debe mayormente a la sobrecarga de
bacterias y virus que se acumulan en el área de las amígdalas y que provienen de la ingestión
de trigo, leche de fuente animal, azucares y carnes.  La eliminación de estos productos de la
alimentación del paciente debe ser el primer paso en el proceso curativo. El uso de aceite de
menta en inhalaciones, de lavados o gárgaras con agua, menta y sal, de vapores con eucalipto
y Detoxiplex para limpiar las vías respiratorias y purificarlas de patógenos resulta en una ayuda
excelente que mantiene descongestionadas las vías bronquiales y evita la resequedad de la
mucosa que produce tos y expectoración.

SENCILLA Y EFICAZ

La Medicina Natural sumada al ayuno sustentado o al ayuno absoluto son excelentes medios
curativos.  Cuando se aplican adecuadamente al caso y a las necesidades del paciente, los
resultados siempre son buenos y ayudan grandemente a todos.
                                       
PREVENCIÓN

Como método preventivo, la Medicina Natural Bioética nos provee los elementos y el
conocimiento para evitar casi todas las enfermedades y condiciones conocidas que sufre la
humanidad.  Decían los antiguos naturistas que “una onza de prevención vale más que una
tonelada de curación” y esa aseveración es muy correcta en todos los postulados. Vivir de
acuerdo a las leyes de la naturaleza es vivir en armonía con el universo y con uno mismo.  A
medida que aprendemos las sencillas reglas de salud y vida, las ponemos en práctica y las
hacemos parte de nuestras costumbres, conducta y estilo de vida, nuestro organismo se va
regenerando celular y emocionalmente.  Muchos de los defectos genéticos presentes en
nuestro ADN se pueden regenerar y producir una genética mejor para las futuras
generaciones.   Por lo menos, si no estamos en edades de procrear, podemos alargar nuestra
vida y disfrutar de claridad mental y buena salud hasta el último día.

LA MUERTE NATURAL

No hay que enfermarse para morir.  La muerte natural es el anhelo de todos.  Para morir de
muerte natural hay que vivir de forma natural.  Morir durante el sueño, dejar de respirar mientras
duerme y no sufrir los rigores de la muerte bajo drogas alucinantes y conectado a respiradores
artificiales con tubos en boca y nariz, debe ser el ideal de muerte que deseamos lograr para
nosotros y nuestros seres queridos.  La agonía de las drogas, las alucinaciones, la
desesperación de no poder comunicarse, ni de saber lo que está ocurriendo, es la agonía
mayor que un ser humano puede experimentar en esa última etapa de su vida.

Una vida bajo los efectos de medicación química es el presagio de una muerte triste, dolorosa
o angustiosa.  Las alucinaciones de las drogas acumuladas en el cerebro causan escenas
tétricas y exageradas de los peores sucesos y momentos de la vida.  La amplificación
grotesca y cruel de situaciones personales o familiares, accidentes, escenas de culpa, de
verguenza y de dolor que por mucho tiempo tratamos de olvidar y de borrar de nuestra mente
porque fueron causa de arrepentimiento, tristeza o sufrimientos, regresan amplificadas,
exacerbadas y con un dramatismo muy superior a la agonía de la muerte bajo los efectos de
drogas y alucinantes en la sala de intensivo o donde quiera que nos sobrecoja el momento de
fallecer o entrar en el proceso de abandonar el cuerpo.  Esa es una razón muy poderosa para
morir de muerte natural y evitar la agonía de las escenas que no queremos recordar de nuestra
vida, o que olvidamos y no recordamos y que tuvieron connotaciones negativas, dolorosas o
vergonzosas.  Sentimientos de rencor, de culpa, de autoestima o de enemistad, se amplifican
grotescamente bajo el efecto de todo tipo de medicamentos químicos.

En mi vasta experiencia de medio siglo trabajando en este ministerio, he visto a hombres
buenos, sacerdotes, pastores, ministros y monjas, maldecir a Dios y a todos los santos, con
todo tipo de improperios y palabras obscenas que nunca antes pasaron por su boca.  Ese es el
efecto degradante en el alma, de los medicamentos químicos, del uso de drogas calmantes,
alucinantes, esteroidales, analgésicas y de todo tipo.  No permiten que la gente esté lúcida en
el momento más importante y trascendental de su vida.  Impide que la gente muera de muerte
natural.
INSTITUTO BIOÉTICO DR. NORMAN, INC.
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2018