1. Todo ser humano deberá reconocer al Creador de todo lo que existe   
como único y genuino hacerdor de todo.

2. No se deberán aceptar imágenes ni falsificaciones de nada que haya
sido copiado, desviado, manipulado o alterado en su naturaleza:
semillas, plantas, células, moléculas, seres, animales o humanos que
hayan sido objeto de cruces que se salgan de la creación original.

3. No se deberá utilizar la creación ni ningún objeto de la creación para
experimentar ni crear mediante técnicas o procesos que de alguna
manera alteren el orden natural o que química o físicamente puedan
confundir su función natural.

4. El descanso y la alimentación deben cuidarse y respetarse como
elementos básicos e indispensables para una buena salud física,
mental, emocional y espiritual.  La alimentación debe estar basada en
los frutos de la tierra. El descanso deberá ser en las horas oscuras del
día. El Creador dividió el día en tres partes de 8 horas:
la mañana, la tarde y la noche. Para mi beneficio debo descansar de la
rutina semanal un día de cada siete, según se establece en Sus
Mandatos.

5. El hombre y la mujer son los componentes básicos de la familia
humana y ambos fueron ordenados como mayordomos, responsables
de su cuerpo, de su salud personal, familiar y del planeta. Nuestro
cuerpo ni la naturaleza nos pertenecen,  son propiedad del Creador y  
nos son dados como herencia prestada que tenemos que cuidar,
educar, respetar y devolver al Creador.  La capacidad de procrear es un
Don Divino que nos enseña como Dios nos creó y nos ama.

6. Como buen mayordomo el ser humano debe cuidar y proteger los
recursos de la naturaleza, las criaturas y toda la creación. Así evitamos
el daño ecológico o ambiental. La naturaleza tiene dueño perpetuo: Su
Creador.

7. Nunca ha sido parte del Plan Original del Creador que el mayordomo
tuviera que matar para comer, ni destruir, ni confundir los elementos
de su propia naturaleza al usar otras especies para consumo.

8. Alterar, cruzar o adulterar los frutos de la creación es atentar contra
la creación misma, contra el Creador y contra las criaturas. Entiéndase
que tal violación desfigura la creación y causa males irremediables,
enfermedades y muerte.

9. Todo ser humano debe reconocer siempre que toda causa tiene su
efecto y todo efecto su causa. Que la Ley Universal indica que todo lo
que el hombre sembrare, eso es lo que va a cosechar; que la naturaleza
toda responde al trato de la misma manera en que es tratada.

10. Todo ser humano debe reconocer que la enfermedad, el dolor y el
sufrimiento son el resultado de la desobediencia y la violación a estas
Leyes de la Bioética y que la suma de las violaciones y desobediencia a
estas leyes se paga con la salud y la vida. Las plantas medicinales y la
alimentación sana, son los elementos diseñados por El Creador para
reparar el daño.
Principios Bioéticos
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